Historias que inspiran confianza

A lo largo de mis 17 años como veterinaria etóloga, he tenido el privilegio de acompañar a innumerables familias y sus compañeros caninos en la búsqueda de una convivencia armoniosa. Cada caso es único, pero todos comparten un hilo común: la transformación. Mediante un diagnóstico preciso, un plan de tratamiento personalizado y el compromiso inquebrantable de los propietarios, hemos logrado superar desafíos y construir relaciones más fuertes y felices. Los siguientes casos de éxito son testimonio de ello.

Caso de Éxito: Siete, el Border Collie que Reconquistó su Tranquilidad

Siete, un Border Collie de 8 meses, era un perro lleno de energía e inteligencia. Sin embargo, su dueña, Jen, empezó a notar cambios en su comportamiento a medida que iba creciendo. Siete comenzó a ladrar para llamar su atención, a destruir objetos y a mostrarse nervioso cuando ella estaba en casa. En algunos casos incluso llegaba a agredirla cuando intentaba pararlo o quitarle lo que estaba mordiendo.

En la calle tiraba muchísimo de la correa y en el parque de perros jugaba con muchos perros pero después no se dejaba atar para volver a casa.

La Solución:

Decidieron buscar ayuda profesional y contactaron con una etóloga canina, Christina. Evaluó a Siete y confirmó que sufría de ansiedad causada por una mala gestión de la atención y por miedos en la calle.

Se implementó un plan de tratamiento integral que incluía:

  • Entrenamiento conductual: Se enseñó a Siete técnicas de reducción de estrés y un programa de extinción para las llamadas de atención. También se produjo una desensibilización a los estímulos de la calle
  • Enriquecimiento ambiental: Se proporcionaron juguetes interactivos, snacks de larga duración y actividades mentales para mantener a Siete ocupado y estimulado.
  • Medicación: Bajo supervisión veterinaria, se administró una medicación específica para controlar los síntomas más agudos de ansiedad.

Los Resultados:

Gracias al trabajo en conjunto de la tutora y la etóloga, Siete experimentó una mejora significativa en su calidad de vida. Los ladridos excesivos y la destrucción de objetos disminuyeron drásticamente.

En la calle , siete ya no mostraba exceso de ansiedad, dejando de tirar de la correa y mejorando la relación con los perros. Jeny pudo volver a disfrutar de estar en casa con Siete sin exigencias ni destrozos.

Lecciones Aprendidas:

  • La detección temprana es clave: Al notar los primeros signos de ansiedad, actuaron rápidamente y evitaron que la situación empeorara.
  • El trabajo en equipo es fundamental: La colaboración entre el dueño y el profesional fue esencial para el éxito del tratamiento.
  • La paciencia y la constancia son imprescindibles: La modificación del comportamiento requiere tiempo y esfuerzo.
  • Existen múltiples herramientas disponibles: La combinación de entrenamiento, medicación y enriquecimiento ambiental proporcionó los mejores resultados para Siete.

Este caso demuestra que con el tratamiento adecuado, es posible ayudar a los perros con ansiedad a llevar una vida más feliz y saludable.

Caso de Éxito: Rotring, de la hiperactividad a la calma.

El Desafío: Rotring, un perro de 8,5 meses, llegó a consulta con una serie de comportamientos desafiantes que afectan la calidad de vida de su dueña. Ladraba excesivamente para exigir atención, destruía objetos, se mostraba nervioso y reactivo ante otros perros y personas, y tenía miedo a ruidos fuertes como el aspirador y los petardos. Además, se lamía la cola de forma compulsiva y mostraba ansiedad al salir a la calle.

El Diagnóstico: Tras evaluar a Rotring y su historial, Chris determinó que el perro sufría de ansiedad, hiperactividad y problemas de conducta derivados de la falta de una rutina estructurada, estimulación mental adecuada y socialización temprana.

El Tratamiento: Se diseñó un plan de tratamiento integral y personalizado que abarcó los siguientes aspectos:

  1. Rutina y Estructura: Se estableció una rutina diaria de paseos, juegos y comidas para brindarle seguridad y reducir su Se le asignó un «sitio» tranquilo en casa donde pudiera relajarse.
  2. Manejo de la Atención: Se implementó la estrategia de ignorar sus ladridos de demanda y redirigir su atención hacia juguetes interactivos y actividades de búsqueda.
  3. Enriquecimiento Ambiental: Se retiraron los juguetes que excitaban a Rotring y se introdujeron juguetes interactivos tipo Kong y snacks de larga duración para estimular su mente y reducir el
  4. Modificación de Conducta: Se trabajó en técnicas de relajación, como el «tumbado», y se reforzaron los comportamientos deseados con premios y
  5. Paseos y Socialización: Se implementaron paseos estructurados con correa larga y arnés en forma de «Y» o «H», permitiéndole explorar el entorno de forma Se trabajó en su socialización con otros perros y personas de manera gradual y controlada.
  6. Miedos y Ansiedad: Se abordaron sus miedos a través de la desensibilización y el contracondicionamiento, exponiéndolo de forma gradual a los estímulos que le provocaban ansiedad, asociándolos con experiencias

 

Un Mes Después: A pesar de los esfuerzos y la constancia de su dueña, Rotring no lograba relajarse lo suficiente para asimilar correctamente las técnicas de modificación de conducta. Su ansiedad seguía siendo alta y le impedía concentrarse en los ejercicios y juegos propuestos.
Introducción de Ansiolítico:

Ante esta situación, Christina recomendó la introducción de un ansiolítico suave bajo supervisión veterinaria. El objetivo era reducir la ansiedad de Rotring lo suficiente para que pudiera aprender y responder de manera efectiva al tratamiento conductual.


Evolución y Retiro de la Medicación: Con la ayuda del ansiolítico, Rotring se mostró más receptivo y tranquilo, lo que permitió avanzar en el tratamiento. A medida que progresaba en su aprendizaje y su comportamiento mejoraba, la dosis del ansiolítico se fue reduciendo gradualmente hasta que, tras cuatro meses, pudo retirarse por completo.

Los Resultados: Tras varios meses de trabajo constante y dedicación por parte de su dueña, Rotring experimentó una transformación notable. Los ladridos excesivos disminuyeron significativamente, al igual que la destrucción de objetos. Se mostró más tranquilo y relajado en casa, y sus miedos se redujeron considerablemente. Su relación con otros perros y personas mejoró, y ahora disfruta de los paseos y juegos de forma segura y equilibrada.

Conclusiones: El caso de Rotring demuestra que, con un enfoque integral y personalizado, es posible superar los problemas de conducta en perros y mejorar su calidad de vida. La clave del éxito reside en la constancia, la paciencia y el compromiso del dueño, así como en la guía y el apoyo de un profesional cualificado. En algunos casos, como el de Rotring, puede ser necesario el uso de medicación para facilitar el proceso de aprendizaje y mejorar el bienestar del animal.

Caso de Éxito: Rotring, de la Hiperactividad a la Calma

El Desafío: Rotring, un perro de 8,5 meses, llegó a consulta con una serie de comportamientos desafiantes que afectan la calidad de vida de su dueña. Ladraba excesivamente para exigir atención, destruía objetos, se mostraba nervioso y reactivo ante otros perros y personas, y tenía miedo a ruidos fuertes como el aspirador y los petardos. Además, se lamía la cola de forma compulsiva y mostraba ansiedad al salir a la calle. 

El Diagnóstico: Tras evaluar a Rotring y su historial, Chris determinó que el perro sufría de ansiedad, hiperactividad y problemas de conducta derivados de la falta de una rutina estructurada, estimulación mental adecuada y socialización temprana. 

El Tratamiento: Se diseñó un plan de tratamiento integral y personalizado que abarcó los siguientes aspectos: 

  1. Rutina y Estructura: Se estableció una rutina diaria de paseos, juegos y comidas para brindarle seguridad y reducir su ansiedad. Se le asignó un «sitio» tranquilo en casa donde pudiera relajarse. 
  2. Manejo de la Atención: Se implementó la estrategia de ignorar sus ladridos de demanda y redirigir su atención hacia juguetes interactivos y actividades de búsqueda. 
  3. Enriquecimiento Ambiental: Se retiraron los juguetes que excitaban a Rotring y se introdujeron juguetes interactivos tipo Kong y snacks de larga duración para estimular su mente y reducir el aburrimiento. 
  4. Modificación de Conducta: Se trabajó en técnicas de relajación, como el «tumbado», y se reforzaron los comportamientos deseados con premios y elogios. 
  5. Paseos y Socialización: Se implementaron paseos estructurados con correa larga y arnés en forma de «Y» o «H», permitiéndole explorar el entorno de forma segura. Se trabajó en su socialización con otros perros y personas de manera gradual y controlada. 
  6. Miedos y Ansiedad: Se abordaron sus miedos a través de la desensibilización y el contracondicionamiento, exponiéndolo de forma gradual a los estímulos que le provocaban ansiedad, asociándolos con experiencias positivas. 

Un Mes Después: 

A pesar de los esfuerzos y la constancia de su dueña, Rotring no lograba relajarse lo suficiente para asimilar correctamente las técnicas de modificación de conducta. Su ansiedad seguía siendo alta y le impedía concentrarse en los ejercicios y juegos propuestos. 

Introducción de Ansiolítico: 

Ante esta situación, Christina recomendó la introducción de un ansiolítico suave bajo supervisión veterinaria. El objetivo era reducir la ansiedad de Rotring lo suficiente para que pudiera aprender y responder de manera efectiva al tratamiento conductual. 

Evolución y Retiro de la Medicación: 

Con la ayuda del ansiolítico, Rotring se mostró más receptivo y tranquilo, lo que permitió avanzar en el tratamiento. A medida que progresaba en su aprendizaje y su comportamiento mejoraba, la dosis del ansiolítico se fue reduciendo gradualmente hasta que, tras cuatro meses, pudo retirarse por completo. 

Los Resultados: 

Tras varios meses de trabajo constante y dedicación por parte de su dueña, Rotring experimentó una transformación notable. Los ladridos excesivos disminuyeron significativamente, al igual que la destrucción de objetos. Se mostró más tranquilo y relajado en casa, y sus miedos se redujeron considerablemente. Su relación con otros perros y personas mejoró, y ahora disfruta de los paseos y juegos de forma segura y equilibrada. 

Conclusiones: 

El caso de Rotring demuestra que, con un enfoque integral y personalizado, es posible superar los problemas de conducta en perros y mejorar su calidad de vida. La clave del éxito reside en la constancia, la paciencia y el compromiso del dueño, así como en la guía y el apoyo de un profesional cualificado. En algunos casos, como el de Rotring, puede ser necesario el uso de medicación para facilitar el proceso de aprendizaje y mejorar el bienestar del animal.